“Salvemos una vida” – El autismo afecta la vida social

 

Los niños con esta condición presentan un comportamiento diferente, en ocasiones tienen retraso en el desarrollo del lenguaje o no lo desarrollan.

MÉRIDA, Yuc.- El autismo es un tema de gran relevancia en Yucatán, y para hablar de esto el programa “Salvemos una vida” contó esta semana con la presencia de directivos y terapeutas del Centro de Ayuda al Autismo Mérida, que está celebrando su 22 aniversario.

Alis García y Marilís Escalante, conductoras del programa, que se transmite por AMOR 100.1 FM de Grupo Sipse, presentaron en primera instancia a Rodolfo Rosas Moya, presidente del patronato Asociación Yucateca de Autismo (Ayuda), quien estuvo acompañado de su esposa, Gabriela Cantillo.

“El autismo afecta a muchas familias de Yucatán y cuesta mucho dinero por las terapias que requieren los niños. La idea de conformar un patronato es poder ayudar al Centro para contar con recursos y apoyar a niños en situación de vulnerabilidad”, explicó.

Agregó que el Centro de Ayuda al Autismo organiza eventos para captar recursos, pero también cuenta con un programa de “padrinos”, quienes aportan 7 mil, 3 mil 500 y mil 500 mensuales.

Y también hay personas que aportan esporádicamente.

“Actualmente atendemos 154 niños, en la medida que contemos con más recursos, más menores podremos atender”, apuntó.

Rodolfo Rosas Moya mencionó que el autismo se puede detectar a partir de los dos años, por ello invitó a los padres de familia cuando sospechen de ello en sus hijos, les realicen pruebas lo más pronto posible para que, en dado caso, se confirme por medio del diagnóstico y reciba el tratamiento correspondiente.

Alis García destacó que cuando hay un niño con autismo en la familia, todos los integrantes deben involucrarse y conocer esta condición.

El presidente del Patronato Ayuda dijo que no hay un niño autista idéntico a otro y tampoco hay una regla exacta sobre cómo tratarlo, lo que en ocasiones hace que los padres se desesperen al ver que no pueden resolver en forma inmediata el comportamiento de sus hijos.

“Es una situación complicada. Científicos de todo el mundo han estudiado mucho el autismo y por eso requiere terapeutas capacitados para atenderlos y que tengan una buena calidad de vida. También se requiere que integren a la sociedad de manera productiva porque cuando sean adultos, llegará el día en que ya no cuenten con sus padres”, indicó.

Rosas Moya dijo que en el autismo se requiere prácticamente un terapeuta por niño por muchas horas.

En su intervención, Gabriela Cantillo recordó que el Patronato Ayuda, se formó hace 22 años con un grupo de padres al ver que sus hijos tenían comportamientos diferentes y se comenzaron a juntar para ayudarse.

“Algunos años después se unió a este grupo de familias Mildred Vivas, con su hija Lenny, quien tiene un hijo autista que ahora tiene 24 años. Mildred, muy preocupada, investigó y como en Mérida no se sabía absolutamente nada del autismo, llevaron al niño a México con el Dr. Carlos Marcín Salazar, quien le diagnosticó autismo. Entonces, la señora Vivas trajo el doctor a Mérida para que conociera a las familias que crearon el Centro de Ayuda. El doctor capacitó a los terapeutas para comenzar el centro con gente profesional. La señora Mildred ayudó mucho al centro y hoy le estamos agradecidos a esas familias que iniciaron esto en Mérida”, recordó.

La Psic. Sandra Erosa dijo que los primeros signos que los padres detectan en los niños es el comportamiento diferente, porque físicamente no hay rasgos, a menos que hubiera alguna otra condición asociada, como el síndrome de Down.

“Cuando se trata del autismo clásico los signos más notorios son el lenguaje, muchas veces los niños tienen retraso en el lenguaje verbal o no lo desarrollan. Hay niños que sí desarrollan el lenguaje pero no tiene la capacidad para entablar una conversación o ésta sólo va hacia ciertos intereses que caen muchas veces en lo obsesivo, son niños que no mantienen la mirada. También pueden presentar conductas disruptivas, que son todo un reto para la familia, por sus mismas obsesiones no pueden llevar una rutina y convivencia cotidiana con la familia porque están más enfrascados en cumplir cierta obsesión que convivir con la gente”, detalló la terapeuta.

Agregó que en ocasiones los niños con autismo también presentan desorganización sensorial. Por ejemplo, si acuden a una fiesta, no se adaptan al entorno, se tapan los oídos, gritan y es necesario que se retiren del lugar.

“Esos son los focos rojos que los papás detectan y son los que los impulsan para buscar ayuda. Muchas veces acuden primero con el pediatra, este debe canalizar al niño con el neuropediatra y de ahí llegan a especialistas como nosotros. Hoy por hoy lo que buscamos es crear un equipo multidisciplinario para que las personas lleguen oportunamente. Mientras más temprano se intervenga, mejores resultados vamos a tener”, indicó.

La Psic. Gladys Pino, al hacer uso de la palabra, explicó que el autismo se clasifica de acuerdo con las guías de trastornos mentales, en tres aspectos principales que se encuentran afectados: el área social, de comunicación y el área conductual, lo que conforma el Trastorno del Espectro Autista.

“El espectro ubica en el nivel uno a niños de buen funcionamiento, en el dos pueden tener un buen funcionamiento con desarrollo o ausencia del lenguaje y el nivel tres, el autismo es más profundo”, señaló.

Por su parte, el Psic. Roger Rodríguez Alonzo, coordinador y terapeuta del Centro de Ayuda al Autismo, dijo que después de los dos años es posible detectar esta condición cuando los niños presentan problemas de lenguaje.

“En los niños, de acuerdo con las guías de desarrollo, el lenguaje debe aparecer a cierta edad y hay ciertas palabras que deben decir. Es ahí donde se nota ese atraso. Es lo primero que los papás detectan”, afirmó.

Añadió que los menores con autismo tienen afectación en el área social. No juegan como otros niños de su edad, por ejemplo, al tomar un auto de juguete se la pasa girando las llantas. Cuando crece un poco más no se integra al juego grupal, se aísla de los demás.

Alis García destacó que muchos niños con autismo “no hacen caso cuando se les habla” y eso es un foco rojo para sospechar de que tienen esta condición.

Marilís Escalante preguntó a los especialistas cómo se prepara a un niño autista para su vida futura.

Gladys Pino dijo que siempre que haya la atención oportuna los niños tienen mayores probabilidades de tener una vida mucho más funcional.

 

RECAUDACIÓN DE FONDOS

Con el fin de recaudar fondos para continuar apoyando a los niños con esta condición, el Centro de Ayuda al Autismo realizará varios eventos.

El 1 de diciembre, a las 9 de la noche, se realizará un evento musical con Javier Alcalá e invitados. El costo del boleto es de 200 pesos y se pueden adquirir al teléfono 926-54-06 y celular 9992 04-94-81.

El 2 de diciembre, de 9 a 14 horas, será el “Círculo de conferencias”, en el edificio Meridiano, en el Fracc. Altabrisa.